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Lección 6. Política monetaria y política fiscal en economías abiertas |
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- El modelo Mundell Fleming (MF) es una
extensión del modelo IS-LM para las economías abiertas. Permite
estudiar el efecto de las políticas monetarias y fiscal en
economías abiertas a flujos internacionales de capital y
exportación e importación de bienes y servicios.
- Es un modelo antiguo que ha sido completado
con modelos más complicados, pero continua siendo la referencia a
la hora de tratar los efectos de cambios de política económica
en las variables macroeconómicas.
RESUMEN. Press Release:
The Sveriges Riksbank (Bank of Sweden) Prize in Economic Sciences in
Memory of Alfred Nobel for 1999. 13 October 1999.
The Royal Swedish
Academy of Sciences awarded the Bank of Sweden Prize in
Economic Sciences in Memory of Alfred Nobel, 1999, to Professor
Robert A. Mundell, Columbia University, New York, USA
for his analysis of monetary and fiscal policy under different
exchange rate regimes and his analysis of optimum currency areas.
Economic policy exchange rates and capital mobility
Robert Mundell has established the foundation for the theory which
dominates practical policy considerations of monetary and fiscal
policy in open economies. His work on monetary dynamics and optimum
currency areas has inspired generations of researchers. Although
dating back several decades, Mundell's contributions remain
outstanding and constitute the core of teaching in international
macroeconomics...
The
Effects of Stabilization Policy
In several papers published in the early 1960s - reprinted in his
book International Economics (1968) - Robert Mundell
developed his analysis of monetary and fiscal policy, so-called
stabilization policy, in open economies.
The
Mundell-Fleming Model
A pioneering article (1963) addresses the short-run effects of
monetary and fiscal policy in an open economy. The analysis is
simple, but the conclusions are numerous, robust and clear. Mundell
introduced foreign trade and capital movements into the so-called IS-LM
model of a closed economy, initially developed by the 1972 economics
laureate Sir John Hicks. This allowed him to show that the effects
of stabilization policy hinge on the degree of international capital
mobility. In particular, he demonstrated the far-reaching importance
of the exchange rate regime: under a floating exchange rate,
monetary policy becomes powerful and fiscal policy powerless,
whereas the opposite is true under a fixed exchange rate.
In the
interesting special case with high capital mobility, foreign and
domestic interest rates coincide (given that the exchange rate is
expected to be constant). Under a fixed exchange rate, the
central bank must intervene on the currency market in order to
satisfy the public's demand for foreign currency at this exchange
rate. As a result, the central bank loses control of the money
supply, which then passively adjusts to the demand for money (domestic
liquidity). Attempts to implement independent national monetary
policy by means of so-called open market operations are futile
because neither the interest rate nor the exchange rate can be
affected. However, increased government expenditures, or other
fiscal policy measures, can raise national income and the level of
domestic activity, thereby escaping the impediments of rising
interest rates or a stronger exchange rate.
A
floating exchange rate is determined by the market since the
central bank refrains from currency intervention. Fiscal policy now
becomes powerless. Under unchanged monetary policy, increased
government expenditures give rise to a greater demand for money and
tendencies towards higher interest rates. Capital inflows strengthen
the exchange rate to the point where lower net exports eliminate the
entire expansive effect of higher government expenditures. Under
floating exchange rates, however, monetary policy becomes a powerful
tool for influencing economic activity. Expansion of the money
supply tends to promote lower interest rates, resulting in capital
outflows and a weaker exchange rate, which in turn expand the
economy through increased net exports.
Floating
exchange rates and high capital mobility accurately describe the
present monetary regime in many countries. But in the early 1960s,
an analysis of their consequences must have seemed like an academic
curiosity. Almost all countries were linked together by fixed
exchange rates within the so-called Bretton Woods System.
International capital movements were highly curtailed, in particular
by extensive capital and exchange rate controls. During the 1950s,
however, Mundell's own country - Canada - had allowed its currency
to float against the US dollar and had begun to ease restrictions.
His far-sighted analysis became increasingly relevant over the next
ten years, as international capital markets opened up and the
Bretton Woods System broke down...
The
original Mundell-Fleming Model undoubtedly had its limitations. For
instance, as in all macroeconomic analysis at the time, it makes
highly simplified assumptions about expectations in financial
markets and assumes price rigidity in the short run. These
shortcomings have been remedied by later researchers, who have shown
that gradual price adjustment and rational expectations can be
incorporated into the analysis without significantly changing the
results. |
1. Para estudiar el modelo Mundell-Fleming es necesario analizar antes el impacto de
variaciones en el tipo de cambio sobre la balanza de pagos por cuenta
corriente.
2. Nos interesa responder a la
pregunta
¿qué efecto tiene una
depreciación (o de una apreciación) del tipo de cambio sobre el valor
de las importaciones y de las exportaciones de bienes y servicios en moneda
extranjera y por tanto sobre la balanza de pagos por cuenta corriente?
3. La respuesta intuitiva a la pregunta no es
la correcta. Por ejemplo, si el el euro se deprecia con respecto al
dólar parecería que la balanza de pagos por cuenta corriente de España debería
mejorar ("exportaríamos mas e importaríamos menos") por lo que se se
reducirá el déficit de cuenta corriente. Sin
embargo esto
no siempre es cierto.
4. La respuesta correcta es:
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Una depreciación "mejora" la balanza de pagos por cuenta corriente
(reduce el déficit) si se cumple la
condición Marshall-Lerner. |
5 .
La condición Marshall-Lerner establece que:
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"La suma de la elasticidad de la demanda
de importaciones más la suma de la elasticidad de la demanda de
exportaciones es mayor que uno" (considerando las
elasticidades en valor absoluto |
6. El que se cumpla o no la condición
Marshall-Lerner
depende de las elasticidades del comercio, es decir, de las características
de los bienes que ese país está importando y exportando. Teniendo en
cuenta que la elasticidad de la demanda de servicios es mayor que la
elasticidad de la demanda de manufacturas y que esta a su vez mayor que la
elasticidad e la demanda de materias primas, ya podemos tener a priori
una idea de en qué países es más fácil que se cumpla esta condición.
7. ¿Se cumple en la práctica la condición Marshall-Lerner?
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Generalmente sí cuando el plazo considerado es mayor de un año.
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Analizamos el caso más sencillo
•Consideramos una economía abierta pequeña con recursos
desempleados lo que nos permite suponer que los precios son fijos. Por tanto la curva de oferta es
perfectamente elástica. Esto hace que un aumento de la demanda total
aumente el PIB real (no la inflación).
• Se cumple la paridad de intereses descubierta. (poner la
fórmula)
•
Se cumpla la condición Marshall Lerner.
•
Expectativas estáticas sobre el tipo de cambio. Es decir la variación
esperada en el tipo de cambio es cero.
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Exposición visual del modelo Mundell-Fleming |
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Aunq
-El modelo
Mundell-Fleming
se expone generalmente de forma matemática o gráfica. Aquí se hace una
exposición visual con la finalidad de mostrar la esencia del modelo
para los estudiantes que solo han seguido un curso introductorio de
economía.
- La transmisión de la política monetaria a través del mecanismo del
tipo de interés es el elemento clave en el modelo keynesiano básico
de libro de texto y también en el modelo
Mundell-Fleming.
- De forma esquemática este mecanismo se puede describir en la forma
siguiente:

- En el modelo
Mundell-Fleming
la política monetaria se transmite a través de 2 vías:
1-El multiplicador del gasto doméstico;
2- El sector exterior.
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La política monetaria expansiva es eficaz para aumentar el
PIB real y ejerce su efecto a través de dos vías. El efecto del tipo
de interés sobre el gasto doméstico y la mejora de la cuenta
corriente inducida por la depreciación del tipo de cambio.
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El 4 de Agosto el Banco de Inglaterra
decide una rebaja de 0.25 puntos en el tipo de interés.
The canary in the mine. August 4th 2005. From The Economist Global
Agenda
Long the envy
of its peers in continental Europe, Britain’s economy has hit a soft patch.
Consumers, no longer buoyed by rising house prices, have cut back their
spending, and so far nothing has come forward to take its place. The Bank
of England has announced a rate cut in the hope of softening the landing,
but will it be enough to keep the economy on track?

http://www.economist.com/agenda/displayStory.cfm?story_id=4246182 |
- La transmisión de la política fiscal es a través de:
1. El multiplicador keynesiano del gasto (parte izquierda del
gráfico);
2. el efecto financiero del déficit público (parte derecha del
gráfico).
- De forma esquemática este mecanismo se puede describir en la forma
siguiente:

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La política fiscal expansiva con tipo de
cambio flexibles es ineficaz para aumentar el
PIB real. El efecto expansivo del mayor gasto doméstico se ve
compensado por el efecto contractivo producido por el deterioro de
la balanza de pagos por cuenta correine
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- La transmisión de la política monetaria a través del mecanismo del
tipo de interés es el elemento clave en el modelo keynesiano básico
de libro de texto y también en el modelo
Mundell-Fleming.
- De forma esquemática este mecanismo se puede describir en la forma
siguiente:

- En el modelo
Mundell-Fleming
la política monetaria se transmite a través de 2 vías:
1-El multiplicador del gasto doméstico;
2- El sector exterior.
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La política monetaria expansiva con tipo de
cambio fijos es ineficaz para aumentar el PIB
real. El efecto expansivo del tipo de interés sobre el
gasto doméstico se ve compensado por el efecto de la
contracción monetaria que tiene que hacer el banco central
para evitar la depreciación del tipo de cambio.
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- La transmisión de la política fiscal es a través de: 1. El
multiplicador keynesiano del gasto (parte izquierda del gráfico); 2)
el efecto financiero del déficit público (parte derecha del
gráfico).
- De forma esquemática este mecanismo se puede describir en la forma
siguiente:

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La política fiscal expansiva con tipo de
cambio fijos es eficaz para aumentar el PIB
real. El efecto expansivo del mayor gasto doméstico se
ve acrecentado por el efecto de la
expansión monetaria que tiene que hacer el banco central
para evitar la depreciación del tipo de cambio.
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Contractionary
devaluations
Depreciations can have expansionary
and contractionary consequences for economic
activity. (See Agenor and Montiel 1996 for an overview
of the extensive literature on this subject.) To
illustrate these effects, consider a small open economy
that produces a nontradable good (say cement) that is
consumed only in the domestic market because it is too
expensive to trade internationally, imports fuel for use
in the production of cement and also for consumption,
and exports computer chips. The exchange rate is fixed,
but one day the currency is suddenly devalued, perhaps
because the government has run out of foreign reserves.
This scenario has been repeated many times in many
countries, notably in Latin America.
A depreciation tends to raise the price
of tradable goods in domestic currency (both fuel and
computer chips), increasing the demand for nontradable
goods and the supply of exports. The expansionary
effects of a depreciation can be understood by noting
that a depreciation tends to increase the overall price
level, lowering the real wages of workers and
encouraging more hiring and increased production if
there is unemployment. (Obstfeld and Rogoff 1996,
Chapter 10, provide a more subtle discussion of how the
output of nontradable goods will increase in response to
the increased demand for such goods if prices or wages
are sticky.)
The contractionary consequences arise
from a number of effects on aggregate demand or supply.
A depreciation can reduce demand by reducing real
income, reducing wealth, and raising real interest
rates; it can reduce aggregate supply by raising the
cost of imported inputs, capital goods, or working
capital, or by interrupting the supply of credit.
To illustrate the effect on real income,
assume that the economy exports nothing, but only
imports fuel. In this case a depreciation raises the
domestic currency price of imported fuel, reducing the
net income of the owners of the firms that use it as
inputs in the production of cement. Also, the higher
price of fuel reduces the purchasing power of consumers
who use this product, with no offsetting increase in
their incomes.
A depreciation also can reduce consumer
demand by reducing real financial wealth, as the
resulting domestic price increase will tend to reduce
real money balances. If capital markets are not fully
integrated with world markets (so that domestic interest
rates are not anchored by world interest rates), the
reduction in money balances will tend to create excess
demand in the loan market, raising domestic interest
rates. This, in turn, will depress investment demand
and, as discussed below, also may adversely affect
supply.
A depreciation may reduce aggregate
supply by increasing production costs. In our example, a
depreciation increases the price of tradable or imported
inputs (computer chips) used in production. If equipment
also is imported, a depreciation also may increase the
cost of capital. As noted earlier, domestic interest
rates also may rise following a depreciation, which may
raise the cost of financing working capital.
-Agenor,
Pierre Richard, and Peter Montiel. 1996. Development
Macroeconomics. Princeton, NJ: Princeton University
Press.
-Obstfeld,
Maurice, and Kenneth Rogoff. 1996. Foundations of
International Economics. Cambridge, MA: MIT Press.
Center for Pacific Basin Monetary and Economic Studies
within the FRBSF's Economic Research Department.
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-¿Cómo saber el grado de restrictividad de la
política monetaria? La regla de Taylor es el criterio más usado.
En el cuadro de abajo tiene una comparación de la restrictividad
de las políticas monetaria en Europa y USA.
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A widely used
test of the tightness of monetary policy is the Taylor rule,
which calculates the “correct” interest rate according to the
amount of spare capacity in the economy and the deviation of
inflation from its desired target. What does it say about
interest rates in the euro area? Calculations by David Mackie,
of J.P. Morgan, show that virtually throughout the past six
years, interest rates in the euro area have been lower than a
Taylor rule would have prescribed (see right-hand chart),
refuting the popular wisdom that the ECB
cares less about growth than does the Fed.

The Economist, 14th, july 2005
http://www.economist.com/PrinterFriendly.cfm?Story_ID=4174785 |
Lectura
Una recaída en la recesión para EE UU?
J.
BRADFORD DELONG
J. Bradford
DeLong es catedrático de Economía de la Universidad de California en Berkeley, y
ex subsecretario del Tesoro de Estados Unidos. © Project Syndicate
Durante el pasado invierno, el banco central estadounidense -la
Reserva Federal, Fed- estaba ocupado dándose palmaditas en la espalda.
Los recortes de los tipos de interés parecían haber funcionado: la
recesión estaba llegando a su fin. A finales de la primavera, esas
expectativas se habían desintegrado, junto con el hundimiento de Enron,
WorldCom y Arthur Andersen. De repente, todo el mundo dudaba de la
integridad de la contabilidad financiera de las empresas
estadounidenses.
El mercado de valores estadounidense cayó un 15-20% por debajo de
los niveles del invierno. De repente, la Reserva Federal dejó de
felicitarse: un tipo de interés del 1,75% podría potenciar la
recuperación cuando el índice bursátil Dow Jones está a un nivel de
10.000, pero no cuando está a 8.500.
Durante el verano, las noticias sobre inversiones empresariales
siguieron siendo decepcionantes. Cada vez más analistas comenzaron a
hablar de la posibilidad de una recaída en la recesión. Pero
durante todo este tiempo, la Reserva Federal se mantuvo pasiva. Sólo a
mediados de agosto insinuó que se podrían bajar los tipos de interés.
¿Por qué adoptó una actitud tan pasiva? En primer lugar, los tipos
de interés a corto plazo estaban ya tan bajos que todo el mundo vería
que los nuevos recortes iban a ser temporales, y por consiguiente, los
recortes tendrían poco impacto en los tipos a plazo más largo, que son
los que realmente impulsan la inversión empresarial. En segundo lugar,
los nuevos recortes podrían asustar a los mercados financieros.
Daba la impresión de que la Reserva Federal se sentía en buena
medida (por no decir del todo) impotente: las medidas de política
monetaria ya no determinaban firmemente el nivel de actividad
económica.
Por lo tanto, en 2002 Estados Unidos se unió a Japón en lo que los
economistas denominan una trampa de liquidez: una situación en
la que los tipos de interés nominal a corto plazo controlados por el
banco central son tan bajos y están tan vagamente conectados con la
demanda agregada que las nuevas reducciones son ineficaces para luchar
contra la recesión.
Se desconoce cuánto tiempo durará esta situación. Si la política
monetaria es ahora ineficaz, la única medida de que el Gobierno
estadounidense dispone para controlar su economía es la política
fiscal, es decir, cambiar los planes fiscales y de gasto público del
Gobierno.
Pero la lección de las décadas posteriores a la II Guerra Mundial
es que el sistema de gobierno estadounidense -en su barroca
organización propia del siglo XVIII- es incapaz de cambiar su política
con suficiente rapidez como para hacer un uso eficaz de la política
fiscal [presupuestaria]. Hace falta demasiado tiempo para que los
cambios fiscales y de gastos se abran camino a través del Congreso y
la burocracia. La economía de Estados Unidos metida en una trampa
de liquidez es, dicho de manera sencilla, la de un país sin
herramientas de gestión macroeconómica eficaces.
Hace ochenta años, John Maynard Keynes sostuvo que los gobiernos
tenían que responsabilizarse de mantener el pleno empleo y la
estabilidad de los precios; que el patrón oro anterior a la I
Guerra Mundial no había sido la edad de oro que todos pensaban
que era y que los éxitos de dicho patrón eran el resultado de una
afortunada combinación de circunstancias que difícilmente podrían
repetirse en el futuro.
J.M. Keynes era un optimista que creía que los gobiernos podían
aprender a controlar el ciclo económico. Se escandalizaría al
contemplar el mundo actual: una Europa con un desempleo tercamente
elevado, un Japón hundido en una década de práctico estancamiento, y
ahora un Estados Unidos que carece de las herramientas políticas para
enfrentarse a otra inesperada mala noticia económica. |
La política monetaria y la política fiscal. Economía Internacional.
Joaquín Pi Anguita. Última actualización agosto de 2007. |