Joaquín Pi Anguita /Curso de Economia Internacional
 

El sistema monetario internacional:  la experiencia con tipos de cambio flexibles. Joaquín Pi Anguita. ültima actualización febrero  2004

Lección 8: El sistema monetario internacional:  la experiencia con tipos de cambio flexibles

 

a. Las ventajas teóricas de los tipos de cambio flexibles.
b. Los tipo de cambio flexibles en la práctica

 

 

Bibliografía básica

Krugman y Obsfeld, Cap. 19 pág., 458-464.

 

a. Las ventajas teóricas de los tipos de cambio flexibles.


 

 

1. Estabilidad.

- Una supuesta ventaja de un sistema de tipos de cambio flexibles frente a uno de cambios fijos es que el primero sería relativamente más estable.

- Es decir, a corto plazo no se  producirían grandes fluctuaciones del tipo de cambio y, a medio plazo, no habría desajustes del tipo de cambio ya que éste se movería rápidamente hacia su valor de equilibrio fundamental guiado por las fuerzas del mercado.

-Además, el mercado realizaría esta función mejor que el banco central. Esta característica puede  atribuirse a los tipos de cambio flexibles como consecuencia de la existencia de agentes racionales y especulación estabilizadora.
 

2. Equilibrio de balanza de pagos

- Una supuesta segunda ventaja teórica de un sistema de los  tipos de cambio flexibles es la obtención automática del equilibrio de la balanza de pagos. Cuando un país tiene un déficit de balanza de pagos se producirá una depreciación de su moneda, lo que tenderá a corregir el déficit de la balanza de pagos bajo las condiciones apropiadas.

- Los defensores de los tipos de cambio flexibles pensaban que el reajuste de las balanzas de pagos se produciría rápidamente, ya que consideraban que se cumplían dos condiciones.

Primero, que las elasticidades en el comercio internacional eran lo suficientemente altas como para lograr reajustar la balanza de pagos sin grandes variaciones en el tipo de cambio. 

Segundo, que el tipo de cambio se ajustaría rápidamente  cuando se produjera un déficit o un superávit de balanza de pagos.
 

3. Independencia económica

- Una tercera supuesta ventaja teórica de un sistema de tipos de cambio flexibles frente a uno de tipos de cambio fijos reside en que el primero permite aislar a la economía nacional de las fluctuaciones económicas ocurridas en el resto del mundo. Esta función de aislamiento de la economía se deriva, evidentemente, de la capacidad que las variaciones del tipo de cambio tienen para aislar a la economía de las perturbaciones exteriores.

-En la literatura económica han recibido especial atención dos situaciones en las que las variaciones automáticas de los tipos de cambio permitían el aislamiento, en teoría, de las economías. La primera, cuando se produce una variación autónoma temporal o permanente en la exportación. La segunda, cuando se produce una perturbación inflacionista en el exterior.
 

4. Mayor eficacia de la política monetaria

- Otra supuesta ventaja de la flexibilidad de los tipos de cambio reside en que ésta potencia la eficacia de la política monetaria.  Esta conclusión se obtiene en el marco del modelo Fleming-Mundell.  En efecto, con los supuestos adecuados, bajo un sistema de tipos de cambio fijos, la política monetaria resulta ineficaz.

-De hecho, la oferta monetaria constituye en un sistema de tipos de cambio fijos una variable endógena que fluctúa hasta conseguir el equilibrio de la balanza de pagos. Así, si un país se embarca en una política monetaria más expansiva que el resto de los países de su entorno económico para hacer frente, por ejemplo, a un problema de desempleo aparecerá, antes o después, un déficit en su balanza de bienes y servicios. En un sistema de paridades fijas el país perdería reservas internacionales y tendría que recurrir al endeudamiento, aunque  a largo plazo deberá invertir su política económica expansiva.

- En un sistema de tipos de cambio flexibles, la política monetaria es un instrumento eficaz de política económica aumentando su eficacia cuanto mayor es la movilidad del capital. Así, con perfecta movilidad de capital, una política monetaria expansiva ejerce un primer efecto favorable sobre el nivel de producción a través de un descenso en los tipos de interés, junto con un déficit en la cuenta corriente y una salida neta de capital exterior. La depreciación del tipo de cambio para equilibrar la balanza de tendrá un nuevo efecto expansivo sobre el nivel de producción vía el multiplicador del comercio exterior.
 

b. Los tipo de cambio flexibles en la práctica

 


 

1. Estabilidad.

- Frente a la supuesta estabilidad de los tipos de cambio en un sistema de cambios flexibles, la experiencia obtenida desde 1973 muestra el comportamiento de los tipos de cambio no ha sido el previsto sino que ha presentado cuatro características:

· Se han producido grandes fluctuaciones en los tipos de cambio nominales;
· Se han producido grandes fluctuaciones en los tipos de cambio reales;
·
 Se observan divergencias persistentes entre el tipo de cambio de mercado y el tipo de cambio de equilibrio.
 

VARIACIÓN MENSUAL TIPO CAMBIO MARCO DÓLAR


 

Cuadro 1
                Variabilidad de los tipos de camino reales
               (coeficiente de variación, datos mensuales) 

                                      1958-72           1973-87
Tipo efectivo real dólar                 0.04               0.11
Dólar/marco                                  0.07               0.21
Dólar/yen                                       0.14                0.15
Dólar/libra                                      0.05               0.14
Dólar/fr. francés                               0.10               0.19
Dólar/corona sueca                           0.08               0.21

 


2. Equilibrio de balanza de pagos

- Frente al pretendido equilibrio automático de las balanzas de pagos con tipos de cambio flexibles, la experiencia nos muestra que desde 1973, ha habido periodos en los que se han producido desequilibrios persistentes y de gran magnitud en las cuentas corrientes de las balanzas de pagos.

- Por ejemplo, el cuadro, muestra como en la década de los ochenta se produce un fuerte desequilibrio exterior en la balanza por cuenta corriente de USA, que no tendió a corregirse en los años posteriores a 1986 a pesar de la fuerte depreciación del tipo de cambio real del dólar.

 

Desequilibrios en cuenta corriente (m m. dólares)

                                                      1978-81      1982-85      1985-88
  USA.                                               -8.2            -279.9         -526.6
  Alemania y Japón                           -16.1           140.5           413.3
  Otros países Industr.                         -66.5           -21.1             6.6
  Países Export. de petróleo.              176.0          -39.7           -68.4
  Otros PVD.                                        -223.0        -169.5           -76.5

 

  Desequilibrios en cuenta corriente (% del PIB)

              USA     Japón    Alemania                   USA      Japón    Alemania
 1978        -0.7            1.7        1.4                1984       -2.6         2.8         1.6
1979           0.0          -0.9       -0.7                1985       -3.0         3.7         2.6
1980           0.1           -1.0       -1.7               1986       -3.6         4.4         4.4
1981           0.3             0.4       -0.5               1987       -3.5         3.6         4.0   
1982          -0.2           0.6        0.8                 1988       -2.6         2.8         4.0
1983          -1.2            1.8         0.8               1989       -2.0         2.0         4.4

 

 

3. Independencia económica.

- Tras la flotación generalizada de las monedas más importantes a partir de 1973, los acontecimientos ocurridos en la economía mundial comenzaron a mostrar que, en contra de lo esperado, podía afirmarse que, en general, la flexibilidad de los tipos de cambio no aislaba a las economías nacionales de las perturbaciones económicas producidas en el exterior, al menos a corto plazo.

 

Correlaciones del PIB Trimestral (tasas de crecimiento).

                         RU    USA   Francia  Alemania   Japón   Suiza

 Reino Un.                   1      0,77       0.32         0.02        0.19     0.03
                                            0.11       0.14          0.23        0.09    0.27

USA                                        1         0.09         -0.04       -0.04   -0.16
                                                          0.41          0.41        0.48    0.42

Francia                                                    1             0.18        0.07    0.26
                                                                              0.68        0.28    0.44

Alemania                                                                      1        0.15    0.26
                                                                                               0.30    0.33

Japón                                                                                         1      0.27
                                                                                                           0.18

Suiza                                                                                                       1
 

(Cifra superior (tipos fijos 59-72) e inferior (flexibles 73-85)

4. Mayor eficacia de la política monetaria

1.    La supuesta potenciación de la política monetaria bajo tipos de cambios flexibles no ha sido confirmada por la experiencia. En efecto, en la práctica se ha mostrado, primero que ningún banco central puede ser indiferente al valor del tipo de cambio de su moneda. Los bancos centrales han tenido que intervenir en muchos casos para reducir los movimientos en el tipo de cambio e impedir grandes variaciones en la competitividad internacional. Asimismo, tratan de evitar los efectos inflacionistas de grandes depreciaciones en el tipo de cambio. Incluso la política no intervencionista de la administración Reagan tuvo que ser abandonada, dando lugar a los acuerdos Plaza y Louvre. (28-6-2001)

2.  Leer el artículo de The Economist (28-6-2001) en donde plantea la cuestión de si ha perdido eficacia la política monetaria en EEUU. : "A blunt tool" http://www.economist.com/PrinterFriendly.cfm?Story_ID=677750
 

A blunt tool

Jun 28th 2001
From The Economist print edition

THE quarter-point cut in interest rates by America’s Federal Reserve on June 27th takes the total reduction in rates over the past six months to 2.75 percentage points—one of the most aggressive easings in Fed history. Yet it seems to have done little, so far, to revive America’s economy. Monetary policy always needs time to take effect. This time the wait seems especially nerve-wracking.

The latest batch of economic statistics paints a mixed picture. The economy may yet avoid recession, but hopes of a quick, strong bounce-back have faded.

One reason why interest-rate cuts may have been less effective than expected this year is that they have actually done little to ease financial conditions. The Fed’s main policy tool is the federal-funds rate, the rate at which banks lend overnight to one another. However, this rate has little direct impact on the economy, since neither firms nor households pay it. The transmission mechanism through which changes in the federal-funds rate affect the economy is a good deal more complex. The size of a cut in the rate can be a poor measure of the likely impact of monetary policy.

Broadly, monetary policy affects the real economy through three channels:

•Through the cost of borrowing in the market which, if reduced, could be expected to spur consumer spending and investment. Interest rates on short-term loans do indeed tend to move in line with the federal-funds rate. But much other borrowing, by both firms and households, is linked to bond yields, which hang more on market expectations about future interest rates and inflation than on changes in short-term rates.

•Through the exchange rate. In theory, looser monetary policy should push down the the dollar, so boosting exports.

•Through the prices of financial assets, especially equities. If lower interest rates lift share prices, this may boost consumer spending as private shareholders feel wealthier, or spur corporate investment by reducing the cost of capital.

If changes in the federal-funds rate do not feed through into market rates, the dollar or share prices, they will have little effect upon the economy. Bruce Kasman at J.P. Morgan Chase has analysed the Fed’s macroeconomic model of the American economy, derived from past behaviour. According to the model, a one percentage-point reduction in the federal-funds rate should raise the level of GDP by 1.7% after two years, but by only 0.6% after one year. This may suggest that America simply needs patience.

However, the model also suggests that, if lower interest rates are to revive the economy, a cut of 2.5 percentage points (the size of the cut until this week) would normally be expected to have lifted share prices by 22% within a year, reduced long-term bond yields by three-quarters of a point, and left the dollar 5% weaker. Yet since the Fed first started to slash interest rates on January 3rd, the S&P 500 has actually fallen by 10%, the dollar’s trade-weighted value has gained 7%, and both bond yields and mortgage rates have remained broadly unchanged.

This is neatly summed up by the “financial-conditions index” which Goldman Sachs calculates every day. This is a weighted average of short-term interest rates, corporate-bond yields, share prices and the trade-weighted dollar, with the weights derived from the Fed’s model. The index has fallen only modestly since the start of this year, because the stronger dollar and lower share prices have offset lower short-term interest rates.

Stiff levers

In previous economic cycles, as much as two-fifths of the total impact of interest-rate cuts on GDP, on average, has come through the stockmarket and the dollar—two channels that now appear to be blocked. This suggests that the Fed will have to push even harder on the monetary lever to revive growth.

The Fed has another concern. Not only have long-term borrowing costs failed to follow short-term rates down, but households and firms may also be less responsive to lower rates. They may not want to borrow any more because they are already up to their ears in debt. With capacity utilisation in manufacturing at its lowest for 18 years, firms will also be reluctant to invest more.

Yet there is no need for too much gloom about the dwindling powers of the Fed. The economy does look fragile, but what if the Fed had done nothing? Share prices would have fallen more sharply, as would business and consumer confidence. As it is, consumer confidence has not, so far, been greatly dented. And the Fed’s easing has helped to prop up the housing market. In other words, the Fed still carries clout.

Central bankers certainly think so. In April, the Federal Reserve Bank of New York held a conference on the monetary transmission mechanism. One paper* observed that, since the early 1980s, changes in the federal-funds rate seem to have had a smaller impact on output. However, the authors concluded that there was no evidence that firms and households had become less sensitive to changes in interest rates. Instead, the impact of changes in monetary policy seems to have declined because the conduct of policy has improved over the past two decades. The Fed now responds more quickly to changing economic expectations, which has helped to smooth out the effect of interest-rate shocks, reducing the variability of output and inflation. A reassuring conclusion for central bankers—but it will need revisiting in a year’s time.

* “The Monetary Transmission Mechanism: Has it Changed?”, by Jean Boivin and Marc Giannoni.

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