1. Nacimiento.
2. Objetivos.
3. Instrumentos.
4. Resultados.
5. Las adaptaciones de 1984 y 1989.
6. La reforma de 1992.
7. La política de mercados.
8. El FEOGA-Garantía.
9. La política socio-estructural.
El sector de producción agrícola ha recibido tradicionalmente, de una u otra
forma y en todos los países, un trato de favor en comparación el resto de
los sectores productivos de la economía. No obstante, la cuantía de los
recursos públicos destinados al mantenimiento de los precios y las rentas en
la agricultura varía considerablemente de un país a otro. Además la medición
de estos recursos presenta especiales dificultades dado el gran número de
mecanismos a través de los cuales se suministra ayuda directa e indirecta al
sector agrícola.
Farm supports vary
widely across OECD countries, as
measured by the “producer support estimate”—the annual value of
transfers from consumers and taxpayers to farmers. Although these
subsidies have fallen relative to output in many countries since the
late 1980s, the OECD says they are still too high, reaching $235
billion in OECD countries in 2002, and they continue to distort trade
by encouraging inefficient production
La explicación de la de la intervención pública generalizada en la
agricultura aparece en la literatura económica de los años 1940, en términos
de un modelo basado en el análisis elemental oferta-demanda. Este modelo
desarrollado originalmente por Schultz (1945), permitía explicar los bajos e
inestables precios y rentas en ella agricultura de Estados Unidos. Las
características esenciales de este modelo fueron ampliamente aceptadas en
las literatura económica posterior.
La esencia de este modelo es que tanto la oferta como la demanda de
productos agrícolas presentan unas características especiales que hacen
necesaria una intervención pública en los mercados agrícolas.
Por el lado de la oferta los productosagrícolas presentan dos
características.
1. La oferta de productos agrícolas tiene
generalmente una alta aleatoriedad, como consecuencia de que dependen gran
medida de condiciones climatológicas que escapan al control de agricultor.
2. La oferta de productos agrícolas suele
tener una baja elasticidad con respecto al propio precio, que refleja el
carácter perecedero de estos productos y los altos costes de almacenamiento
de los productos no perecederos.
la oferta agrícola aleatoria y "muy
vertical"
Por el lado de la demanda de los
productos agrícolas presentan dos características:
1. La elasticidad de la demanda con
respecto a su propio precio es baja.
2. La elasticidad con respecto a la
renta suele ser inferior a la unidad, ya que conforme aumenta la renta de
los consumidores un porcentaje cada vez menor de la misma se dedica a los
gastos de alimentación.
la demanda agrícola muy vertical a
largo plazo se desplazaría lentamente
Las características que se acaban de señalar condicionan el funcionamiento
de los mercados de productos agrícolas a corto plazo y al largo plazo
Las características de los mercados agrícolas a
corto plazo
1. La rigidez de la demanda con
respeto al nivel de precios y la aleatoriedad de la oferta producen fuertes
variaciones de precios a corto plazo. La intervención pública debe
estabilizar los precios y de esta forma proteger a los consumidores contra
las subidas de precios y a los productores contra los descensos de precios.
2. La rigidez de la demanda con
respeto al nivel de precios y la aleatoriedad de la oferta producen fuertes
fluctuaciones en el valor monetario de la producción. Cuando la cosecha
aumenta el valor monetario de la misma desciende, planteándose la necesidad
de una intervención pública para proteger las rentas agrícolas.
mercado agrícola a corto plazo:
amplia fluctuación de precios
Las características de los mercados
agrícolas a largo plazo
A largo plazo tiende a observarse un
ritmo de crecimiento de la oferta de productos agrícolas más rápido
que el ritmo de crecimiento de su demanda. La fuerte expansión de la oferta
, en el largo plazo, es atribuible al progreso técnico que ha venido
induciendo un continuo aumento de la productividad en la agricultura. La
débil expansión de la demanda es una consecuencia de la baja tasa de
expansión demográfica en los países industrializados y de la baja
elasticidad renta de los productos agrícolas. Esto produce a largo plazo una
tendencia al deterioro de los precios de los productos agrícolas, lo que
lleva a aconsejar una intervención pública a través de una política de
estructuras agrícolas.
Mercado agrícola a largo plazo. La oferta crece
"rápidamente" la demanda "lentamente"
Existe una gran cantidad de medidas a través de las cuales los poderes
públicos pueden intervenir en la agricultura. En la literatura económica se
distinguen tres grandes sistema de intervención que pueden denominarse:
1. Sistema de mantenimiento de precios
2. Sistema de pagos compensatorios
3. Sistema de pagos incentivadores ligados a la gestión de recursos.
El sistema de
mantenimiento de precios
tiene como finalidad asegurar a los productores agrícolas una renta
aceptable a través de la fijación de los precios de los productos agrícolas
a un cierto nivel, así como garantizar a los consumidores el
aprovisionamiento de productos agrícolas a precios estables.
Normalmente los precios fijados son superiores a los precios del mercado
mundial, lo que implica que el coste de mantenimiento de los precios recaerá
en gran parte directamente sobre los consumidores, ya que éstos tendrán que
soportar una precios superior al que podrían disfrutar importando
libremente los productos agrícolas. El mantenimiento de los precios a un
determinado nivel requiere que exista un organismo de intervención
encargado de adquirir la producción agrícola excedente al precio fijado y
venderla cuando exista en el mercado escasez del producto. Para que
este sistema sea viable es precios implantar un sistema proteccionista
frente a las importaciones procedentes del resto del mundo a precios
inferiores a los de intervención, ya que en caso contrario el consumo
nacional sería suministrado a través de importaciones y la producción
nacional se convertiría en excedente. Asimismo, cuando los precios mundiales
sean superior a los precios de intervención, será necesario desalentar
la exportación de productos agrícolas para evita que el mercado nacional que
desabastecido.
El sistema de pagos compensatorios, ampliamente utilizado en el Reino Unido
entre 1947 y 1972, se basa en garantizar el precio a la producción a
través de transferencias presupuestarias destinadas a complementar los
ingreso obtenidos por los agricultores en el mercado. En este caso, los
precios del mercado está determinado por el libre juego de la oferta y la
demanda. La cuantía de la transferencia recibida por el agricultor es igual
a la diferencia entre el precio del libre mercado y el precio de garantía
fijado. Por tanto, el coste de la intervención no recae directamente sobre
el consumidor, ya que puede importar libremente los productos agrícolas,
aunque sí es soportado por el consumidor indirectamente vía imposición para
cubrir los gastos del presupuesto. Las transferencias compensatorias pueden
concederse sin limitación del volumen de producción, o bien puede
exigirse a los productores que no excedan un determinado volumen de
producción para poder acceder a ellas. Bajo ese sistema, los precios de los
productos agrícolas en el mercado domestico fluctúan para adaptarse a los
precios vigentes en el mercado mundial. Si los precios mundiales descienden
también descenderán los precios nacionales presionados por la entrada de
importaciones sustitutivas al tiempo que se elevará el pago compensatorio
pagado al agricultor nacional. Si los precios del mercado mundial se elevan,
desciende el pago compensatorio al agricultor y el consumidor tendrá que
soportar un mayor precio.
Un tercer sistema de intervención se basa en la concesión de transferencias
directas a los productores. Esta tienen una doble finalidad. Primero,
garantizar unas rentas agrícolas adecuadas. Segundo, incitar a los
productores agrícolas a sustraer tierra a la explotación limitando las
producciones excedentarias o abandonado las producciones para las que existe
un excedente en beneficio de aquellos productos agrícolas para los que
existe una mayor demanda. Este sistema puede imponer una superficie máxima
de cultivo que debe respetarse para poder acceder a las transferencias
directas o conceder un pago monetario determinado por hectárea de cultivo
abandonada.
El análisis gráfico oferta-demanda permite mostrar las
diferencias entre los tres sistemas citados.
El sistema de protección basado en la
subvención directa al agricultor se recoge en el Figura 1.
(Figura 1)
El sistema de protección basado en el
mantenimiento de precios de intervención se muestra en la Figura 2.
La UE reforma en profundidad su política agraria para
lograr una agricultura europea sostenible
En el día de hoy, los ministros de Agricultura de la UE
han aprobado una reforma en profundidad de la Política Agrícola Común
(PAC). Esta reforma dará un giro absoluto al modo en que la UE apoya a su
sector agrario. La nueva PAC se centrará en el consumidor y los
contribuyentes, y dará a los agricultores europeos libertad para producir
lo que el mercado demande. En el futuro, la mayor parte de las
subvenciones se abonarán con independencia de cuál sea el volumen de la
producción. A fin de impedir que se abandone la actividad de producción,
los Estados miembros pueden optar por conservar una vinculación limitada
entre las ayudas y la producción, bajo circunstancias bien definidas y
dentro de unos límites claramente establecidos. Estas nuevas "ayudas
únicas por explotación" se vincularán al respeto del medio ambiente, la
salubridad alimentaria y las normas sobre el bienestar animal. La
aplicación de un planteamiento más exigente por lo que se refiere a la
vinculación entre las ayudas y la producción, hará que los agricultores de
la UE sean más competitivos y adopten una orientación más de mercado, sin
por ello perder la necesaria estabilidad en los ingresos. Los agricultores
dispondrán de más dinero para los programas de mejora del medio ambiente,
de la calidad y del bienestar animal, gracias a la reducción de las ayudas
directas a las explotaciones de mayor tamaño. El Consejo ha decidido
también revisar las organizaciones de mercado de los sectores de los
productos lácteos, el arroz, los cereales, el trigo duro, los forrajes
desecados y los frutos de cáscara. A fin de atenerse al estricto límite
presupuestario establecido para la UE-25 hasta 2013, los ministros han
acordado introducir un mecanismo de disciplina financiera. Esta reforma
fortalecerá también las bazas de la UE en las actuales negociaciones
comerciales en la OMC. Los diversos aspectos de la reforma entrarán en
vigor en 2004 y 2005. La ayuda única por explotación entrará en vigor en
2005. Si algún Estado miembro precisa de un período adicional por las
condiciones específicas de su agricultura, la ayuda única por explotación
podrá entrar en aplicación en 2007, a más tardar.
A propósito de esta decisión, Franz Fischler, Comisario
de Agricultura de la UE, ha manifestado lo siguiente:
«Esta reforma es
el principio de una nueva era. Nuestra política agraria experimentará
cambios fundamentales. En el día de hoy, Europa se ha dotado de una
política agrícola nueva y eficaz. La gran mayoría de las ayudas directas
ya no estarán vinculadas a la producción. A nuestros agricultores, se les
ofrece estabilidad en las rentas y la posibilidad de producir lo que los
consumidores deseen. Los consumidores y contribuyentes se beneficiarán de
una mayor transparencia y obtendrán mayores beneficios a cambio de su
dinero. Esta reforma envía también un poderoso mensaje al mundo. Se trata
de una política respetuosa con el comercio.
Decimos adiós al antiguo sistema de subvenciones,
que falsea de forma significativa el comercio internacional y perjudica a
los países en desarrollo. La decisión aprobada hoy conferirá ventajas a
Europa en las negociaciones en torno al Programa de Doha para el
Desarrollo. La UE ha cumplido su cometido, ahora el éxito de las
negociaciones en la OMC depende de otros. Ahora bien, que nadie se llame a
engaño. En la reunión ministerial de Cancún, la UE utilizará su mayor
capital de negociación sólo en la medida en que obtenga algo a cambio. El
desarme unilateral no figura en la agenda. La pelota está ahora en el
campo de otros países, como los EE.UU, cuya política agraria sigue
falseando enormemente el comercio, y, además, de manera creciente.»
Los elementos clave de la reforma pueden
resumirse del siguiente modo:
una ayuda única por explotación para los agricultores
de la UE, independiente de la producción. Podrá mantenerse, de forma
limitada, un elemento de vinculación a la producción, a fin de evitar el
abandono de la misma;
vinculación de las ayudas al cumplimiento de las
normas en materia de medio ambiente, salubridad de los alimentos,
sanidad animal y vegetal y bienestar de los animales, así como a la
condición de mantener las tierras agrarias en buenas condiciones
agronómicas y ambientales («condicionalidad»);
una política de desarrollo rural reforzada, lo que
supone más fondos de la UE y nuevas medidas para promover la protección
del medio ambiente, la calidad y el bienestar animal, y ayudar a los
agricultores a cumplir las normas de la UE en relación con la
producción, a partir de 2005;
una reducción de las ayudas directas ("modulación") a
las explotaciones de mayor tamaño, a fin de financiar las nuevas medidas
de desarrollo rural;
un mecanismo de disciplina financiera que garantice
que el presupuesto agrario fijado hasta 2013 no sea sobrepasado;
revisión de la política de mercado de la PAC:
recortes asimétricos en el sector lácteo: el precio de
intervención de la mantequilla se reducirá en un 25% en cuatro años, lo
que supone un recorte adicional del 10% frente a la Agenda 2000; en cuanto
a la leche en polvo desnatada, se aplicará una reducción del 15% en tres
años, conforme a lo acordado en la Agenda 2000;
reducción de los incrementos mensuales en el sector
de los cereales en un 50% y mantenimiento del actual precio de
intervención;
reformas en los sectores del arroz, el trigo duro,
los frutos de cáscara, las patatas de fécula y los forrajes desecados.
Para mayor información sobre la reforma de la PAC,
puede consultarse la siguiente dirección de Internet
Europe's farm policyMore fudge
than breakthrough
Jun 26th 2003 | BRUSSELS
From The Economist print edition
AFTER three
weeks of negotiations, including several exhausting all-night
sessions, the temptation is always to declare victory and go home. So
it was with the European Union's farm ministers, who struck a deal, in
the early hours of June 26th, to reform the club's notoriously costly
and trade-distorting farm policies.
The reform of
the common agricultural policy (CAP) is a
typical EU deal. It started with a proposal
from the European Commission that was already cautious and
complicated—and ended with a deal that was even more complex and
half-hearted. The commission did not propose actually cutting the
amount of money spent on farm support. The core of its proposal was
instead to “decouple” subsidies and production. Decoupling is meant to
ensure that farmers no longer have an incentive to produce more,
regardless of the market's demand. Instead, under the commission's
original proposals, they would receive flat payments which would be
linked to such things as rural development and environmental
protection.
The biggest
recipients of CAP money—France, Spain, Ireland
and Portugal—resisted this reform, since they do very well out of the
present system. This week's deal preserves the principle of
decoupling, but waters it down substantially.
Decoupling will
begin in 2005, but countries can choose to delay its introduction
until 2007. For beef there will be only partial decoupling, covering
70% of the aid, and countries will be able to choose from a complex
set of options. Decoupling is also only partial in cereals and mutton.
Some sectors, such as olive oil and sugar, which both absorb billions
of euros in production-linked subsidies, are completely untouched,
though the commission will suggest further reforms next year.
In a concession
vital to winning over France, the commission agreed to ditch proposed
cuts in the intervention price (a minimum price guarantee for farmers)
for cereals—a move with big implications, since the cereals sector is
the largest single absorber of CAP funds. There
are, however, to be cuts in the intervention prices for butter and
powdered milk.
Reformers and
conservatives involved in European farm policy all made polite noises
about the deal. “We're saying goodbye to the old subsidy system which
significantly distorted international trade,” said Franz Fischler,
Europe's farm commissioner. His officials argue that decoupling will
finally end the era when the EU was notorious
for “butter mountains” and “wine lakes”, and will let farmers respond
to market signals and protect the countryside too. “The vast majority”
of payments, says the commission, will now be paid independently from
production. The British, always among the keenest reformers, were also
pleased. “The basic deal is very good, because the principle of
decoupling is now established,” said a spokesman.
Although
President Jacques Chirac had personally intervened to block a deal in
the earlier stages of negotiations, France ended up voting for the
compromise. Le Monde described it as “decoupling à la carte”.
Ireland's farm minister said that his country, whose farmers receive
euro1.3 billion ($1.5 billion) a year in direct payments from
the EU, was “fully satisfied”.
Such statements
arouse the suspicions of countries outside the EU
that had wanted a much fuller and faster reform. A diplomat
from the Cairns Group of countries, which has been pushing the
EU to reform the CAP,
declared himself “suspicious” of the concept of partial decoupling.
His initial reaction was that the deal, particularly over livestock,
“reduced the impact of decoupling a lot and preserved the incentives
to over-produce”.
International
reactions such as these are crucial to the EU,
since much of the reform effort has been driven by the Doha round of
trade talks. The EU is desperate to avoid being
cast as the villain, both because it has a strong economic interest in
a successful trade round and because its protectionist farm policies
damage its pretensions to champion development in the poor world. The
Americans, whose own record on farm subsidies is hardly spotless, have
put the Europeans on notice that the success or failure of the Doha
round will depend on CAP reform.
European trade
diplomats have every reason to put a shiny gloss on the new deal. One
says that the reforms will let the EU “put a
really substantial offer on the table at the next meeting in Cancun”.
What seems substantial in Brussels is likely to be judged less
compelling elsewhere.
1. El presupuesto de la UE
siempre debe estar equilibrado. No puede ser por tanto
utilizado como instrumento de estabilización económica.
2. El presupuesto anual de la
UE es del orden de ($100bn). Supone sólo el 1% de la producción de
los 15 miembros. Se ha señalado que esta característica del
presupuesto implica problemas para el buen funcionamiento de la
unión monetaria con una moneda única. Se plantea la siguiente
pregunta:
- ¿Son suficientes
las políticas fiscales nacionales en una unión monetaria? ¿Debe la
unión monetaria ir acompañada de algún mecanismo fiscal
supranacional o federalismo fiscal?
- Si la respuesta es
afirmativa, en el futuro podrían plantearse problemas para la
unión monetaria basada en el euro.
-Estas dos citas
muestran que no hay acuerdo en la respuesta:
"No
existen transferencias fiscales desde la CE en su conjunto
hacia los países que experimentan una recesión cíclica
relativa. Sin un sistema fiscal centralizado, los choques de
demanda agregada localizados geográficamente tienen un
impacto mayor sobre la renta y el empleo. Si se acepta la
moneda única, los gobierno nacionales tendrían pronto que
decidir si aceptar una mayor volatilidad del empleo y la
renta... o aceptar la pérdida de soberanía nacional sobre
los impuestos y el gasto público". (Feldstein, 13 de julio,
1992)
"América necesita una autoridad fiscal federal fuerte porque
las diferencias en los tipos impositivos regionales pueden
evadirse a través de la emigración. Europa necesita menos
una autoridad fiscal central precisamente porque la
movilidad del trabajo es baja, y por ello las políticas
fiscales nacionales tienen más efecto" (De Grauwe, 4 de
julio, 1992).
3. Efecto redistributivo del presupuesto. La controversia política
que desata el presupuesto es muy
superior a su importancia económica
( Como muestra los problema de la
Agenda 2000 para el presupuesto
de los
años 2000-2006).
La causa principal:
Los efectos del presupuesto son muy desiguales.
La PAC abarca la mitad del gasto y la mayor parte del resto se
dedica a ayudas regionales. Por ello, los estados más pobres con
sectores agrícolas grandes son los principales beneficiarios.
- Portugal. Grecia,
Irlanda y España reciben más del doble de lo que pagan.
- Alemania ha sido con mucho el mayor contribuyente neto, junto
con países pequeños ricos, Holanda, Suecia y Austria.
-Francia e Italia reciben grandes subvenciones para sus grandes
sectores agrícolas.
-La contribución neta del RU se ve modificada por su devolución
presupuestaria especial.
The Rebate
Debate
The complex formula that determines how much member states
contribute to the EU bears one very striking tribute to the
power of national politics. Britain, and Britain alone, gets
a budget “rebate”, currently worth €4 billion ($5 billion).
This is the money that Margaret Thatcher, Britain’s former
prime minister, famously demanded back from Brussels. She
threatened to disrupt EU business until, in 1984 at a summit
in Fontainebleau, her demands were met. It was a naked
effort to promote the national interest above European
comity, and it worked.
Now the EU
is bigger, Britain is richer, and the rebate should be
revoked, argues the commission. This week, it is due to
unveil proposals for the EU’s budget for the seven years
from 2007 to 2013. According to newspaper reports, the
commission proposes to share Britain’s rebate among all
countries whose net contribution to the Union exceeds 0.35%
of GDP. Under this scheme, Britain’s net contribution for
the next budget period would rise to 0.51% of its national
income, compared with just 0.25% if the rebate were retained.
The complex
formula that determines how much member states contribute to
the EU bears one very striking tribute to the power of
national politics. Britain, and Britain alone, gets a budget
“rebate”, currently worth €4 billion ($5 billion). This is
the money that Margaret Thatcher, Britain’s former prime
minister, famously demanded back from Brussels. She
threatened to disrupt EU business until, in 1984 at a summit
in Fontainebleau, her demands were met. It was a naked
effort to promote the national interest above European
comity, and it worked.
Now the EU
is bigger, Britain is richer, and the rebate should be
revoked, argues the commission. This week, it is due to
unveil proposals for the EU’s budget for the seven years
from 2007 to 2013. According to newspaper reports, the
commission proposes to share Britain’s rebate among all
countries whose net contribution to the Union exceeds 0.35%
of GDP. Under this scheme, Britain’s net contribution for
the next budget period would rise to 0.51% of its national
income, compared with just 0.25% if the rebate were retained.
The
complex formula that determines how much member states
contribute to the EU bears one very striking tribute to the
power of national politics. Britain, and Britain alone, gets
a budget “rebate”, currently worth €4 billion ($5 billion).
This is the money that Margaret Thatcher, Britain’s former
prime minister, famously demanded back from Brussels. She
threatened to disrupt EU business until, in 1984 at a summit
in Fontainebleau, her demands were met. It was a naked
effort to promote the national interest above European
comity, and it worked.
Now
the EU is bigger, Britain is richer, and the rebate should
be revoked, argues the commission. This week, it is due to
unveil proposals for the EU’s budget for the seven years
from 2007 to 2013. According to newspaper reports, the
commission proposes to share Britain’s rebate among all
countries whose net contribution to the Union exceeds 0.35%
of GDP. Under this scheme, Britain’s net contribution for
the next budget period would rise to 0.51% of its national
income, compared with just 0.25% if the rebate were retained.
a. El procedimiento
presupuestario es la preparación y la aprobación del presupuesto:
determinar en primer lugar la índole de los gastos y fijar
seguidamente todos los años la cuantía de los gastos y de los
ingresos necesarios para hacerles frente.
a. Hasta 1970, el poder
presupuestario pertenecía exclusivamente al Consejo; el Parlamento
desempeñaba un papel meramente consultivo. Tras haber elaborado el
proyecto de presupuesto, el Consejo lo transmitía al Parlamento para
que emitiera dictamen. Si el dictamen del Parlamento incluía
propuestas de modificación, el Consejo procedía a una segunda
lectura y establecía la versión definitiva.
b. Los Tratados de 22 de
abril de 1970 y de 22 de julio de 1975 aumentan las competencias
presupuestarias del Parlamento, de forma que en la actualidad, la
decisión en materia presupuestaria corresponde conjuntamente al
Parlamento y al Consejo, aunque se reserva al Parlamento una función
importante:
- aprueba definitivamente el presupuesto y
también puede rechazarlo en su conjunto,
- tiene la última palabra sobre los gastos
no obligatorios, que han ido aumentando en importancia representan
cerca del 55% del presupuesto.
2. La distinción entre gastos obligatorios y
no obligatorios
Esta distinción condiciona las competencias presupuestarias
respectivas del Parlamento y el Consejo.
a. Los gastos obligatorios (GO),
son
los que resultan obligatoriamente de los Tratados y de los actos
adoptados en virtud de éstos.
En la actualidad, son gastos obligatorios
cerca del 45% del presupuesto, incluyen esencialmente:
los gastos de mantenimiento de los precios
agrícolas (FEOGA-Sección "Garantía");
algunos gastos relativos a la política
agrícola estructural (FEOGA-Sección "Orientación") y a la política
común de pesca;
los reembolsos a tanto alzado a los Estados
miembros, en particular los gastos de percepción de los recursos
propios;
una parte de la ayuda al desarrollo.
b. Los gastos no obligatorios (GNO)
El Parlamento tiene la última
palabra ya que es el único que decide en última lectura sobre las
enmiendas que había aprobado con anterioridad. Pero sus competencias
están limitadas por el tipo máximo de aumento de los gastos. Por
ello, el Parlamento no puede añadir al proyecto de presupuesto
aprobado por el Consejo un volumen de GNO superior a la mitad de
este tipo. No obstante, si el Consejo ya ha aumentado los gastos en
más de la mitad del tipo, el Parlamento continúa disponiendo de la
otra mitad.
3. Las fases del
procedimiento presupuestario.
El
procedimiento presupuestario está sometido a una restricción a
priori: los gastos no obligatorios no pueden aumentar por
encima de un porcentaje calculado sobre la base de parámetros
macroeconómicos (evolución del PNB de la Unión Europea,
variación media de los presupuestos nacionales, evolución del
coste de la vida en los Estados miembros). Se podrá superar el
tipo máximo de aumento sólo cuando el Parlamento y el Consejo
hayan establecido un acuerdo al respecto.
El
procedimiento anual
El procedimiento presupuestario
anual está compuesto por una multitud de etapas que pueden
sintetizarse de la siguiente forma:
Para el 1 de julio
Cada institución
realiza una estimación de gastos que la Comisión
reagrupa en el anteproyecto de presupuesto.
Para el 5 de octubre
El Consejo de Ministros se
pronuncia sobre el anteproyecto, para elaborar el
proyecto de presupuesto (con anterioridad se efectúa una
concertación previa con el Parlamento con relación a los
gastos obligatorios).
En el plazo de 45 días
El Parlamento examina el
proyecto de presupuesto. Pueden darse tres casos:
El Parlamento no da
una respuesta: el presupuesto se considera aprobado.
El Parlamento
aprueba el presupuesto: finaliza el procedimiento.
El Parlamento decide
introducir modificaciones:
* Para los gastos
obligatorios, presentará propuestas de modificaciones.
* Para los gastos no obligatorios, presentará propuestas
de enmiendas.
En el plazo de 15 días
En
segunda lectura, el Consejo examina los puntos
planteados por el Parlamento.
Para
los gastos no obligatorios, el Consejo dispone del
derecho de enmienda. En ese caso, el texto vuelve al
Parlamento.
Para
los gastos obligatorios, pueden darse dos casos:
1) Las
propuestas de modificaciones del Parlamento aumentan el
presupuesto global. Estas modificaciones no podrán
formar parte del presupuesto hasta después de la
votación en el Consejo por mayoría cualificada. Si no se
produce esta mayoría, se rechazan definitivamente las
propuestas.
2) Las propuestas de modificaciones del Parlamento no
aumentan el presupuesto global. En este caso, sólo una
votación del Consejo por mayoría cualificada puede
oponerse a estas propuestas. El silencio equivale a una
aprobación.
Final del procedimiento
El
Parlamento dispone del derecho a tener la última palabra
sobre el presupuesto comunitario. Su silencio equivale a
la aprobación. Dispone del derecho a modificar los
gastos no obligatorios (dentro de los límites del
PMA-porcentaje máximo de aumento) con una mayoría
absoluta de los miembros y de tres quintos de los
sufragios expresados. El rechazo del presupuesto
requerirá la mayoría absoluta de los miembros, así como
dos tercios de los sufragios expresados.
Por último, el Parlamento aprueba el presupuesto.
0. Introducción: La evolución del sistema financiero comunitario.
Desde su
creación a principios de los años cincuenta, el sistema
financiero comunitario ha vivido una constante evolución. Los
primeros veinte años se caracterizaron por varios cambios
importantes:
el avance
hacia la unificación de los instrumentos presupuestarios,
el progreso hacia la autonomía financiera, y
la búsqueda de un equilibrio institucional.
El avance hacia
la unificación de los instrumentos presupuestarios.
Al principio, las distintas comunidades (CECA, CEE, EURATOM)
disponían de su propio presupuesto. A partir del Tratado de
fusión de 1965, sólo subsistirían dos instrumentos
presupuestarios: el presupuesto general y el presupuesto
operativo CECA (recordemos que el Tratado por el que se
establece la Comunidad Europea del Carbón y del Acero expirará
en 2002). Por lo que se refiere a la sucesión de la CECA en
materia financiera véase, en particular, la Resolución del
Consejo de 20 de julio de 1998, Diario Oficial C 247 de 7 de
agosto de 1998, páginas 5 y 6. La gestión de los activos de la
CECA se confiará a las Comunidades restantes, representada por
la Comisión que garantizará que permanezcan separados de los
otros fondos comunitarios. Además, los ingresos procedentes de
la gestión por parte de la Comisión del patrimonio de la CECA
constituirán un ingreso asignado del presupuesto general,
destinado a financiar investigaciones en el ámbito del carbón
y el acero).
El progreso
hacia la autonomía financiera.
Con excepción de las exacciones CECA, el presupuesto europeo,
hasta 1970, procedía de las contribuciones de los Estados. La
decisión de 21 de abril de 1970, renovada en particular en
1988 y en 1994, introdujo por primera vez el
régimen de recursos propios . El Consejo adoptó una
nueva Decisión sobre recursos propios para sustituir a la
Decisión de 1994. Los primeros años de la política
presupuestaria también se caracterizaron por el desarrollo de
las políticas comunes (creación del Fondo Europeo de
Orientación y Garantía Agraria (FEOGA, 1962), del Fondo
Europeo de Desarrollo Regional (FEDER, 1975), etc.).
La búsqueda de
un equilibrio institucional.
El nuevo impulso político conferido a la Comunidad en 1986 por
la tercera ampliación a España y Portugal, después por la
celebración del Acta Única, Tratado comunitario por el que se
establecen nuevas ambiciones en la Comunidad ampliada (mercado
único, cohesión económica y social, etc.), han llevado a
prever, sobre la base de una política saneada, una reforma
profunda del sistema financiero de la Comunidad. Esta reforma
fue objeto de una propuesta global, el "paquete Delors",
presentado en febrero de 1987 por la Comisión. Entre los
cambios que se produjeron entonces, citaremos:
El límite
máximo total de los recursos propios, sin distinción de
categorías de recursos, se fija en un porcentaje del
PNB del conjunto de la Unión (y no en función del IVA).
La
introducción de las
perspectivas financieras , verdadero marco financiero
plurianual. Este sistema inaugurado en 1988 sigue siendo uno
de los pilares del sistema financiero comunitario. Introduce
un doble tope de los gastos: el total de los pagos del
presupuesto anual no puede sobrepasar el límite máximo
global expresado en porcentaje del PNB de la Unión
(actualmente 1,27%); se limita cada categoría de gastos a un
importe fijado para cada año y expresado en créditos para
compromisos. Las perspectivas financieras actuales, que
abarcan el período 2000-2006, se adjuntan al acuerdo
institucionalde 6 de mayo de 1999 entre el Parlamento, el Consejo y
la Comisión.
La recaudación del IVA se
corrigió para tener en cuenta la disparidad de las
estructuras económicas (porcentaje relativo del consumo en
el PNB de los Estados miembros).
Se introduce una nueva
categoría de recursos. Ésta es complementaria, en función
del rendimiento de los otros recursos. Se basa en el
PNB de los Estados miembros.
Se encuentra una solución,
que se pretende que sea definitiva, al problema británico.
Alemania también recibe respuesta a sus pretensiones.
El
gasto agrícola es controlado mediante la introducción de
las directrices financieras agrarias (límite máximo de la
rúbrica agricultura hasta las perspectivas
financieras actuales; en estos momentos el límite máximo de
esta rúbrica se fija con relación a las previsiones de
gastos reales).
La introducción del
Porcentaje Máximo de Aumento (PMA) de los gastos denominados
no obligatorios, con respecto a los cuales el Parlamento
tiene la última palabra. De esta forma, se compromete a
aumentar esos gastos dentro de ciertos límites.
El balance de
esta reforma será muy positivo. Con la ayuda de circunstancias
económicas favorables, el "paquete Delors" condujo a una
evolución ordenada del gasto (que permanecerá por debajo del
nivel de ingresos disponibles) así como a la mejora del
procedimiento y de la gestión presupuestaria.
Uno de los
principales retos del presupuesto comunitario residirá
ciertamente en el acompañamiento financiero de la próxima
ampliación de la Unión Europea a los países de Europa
Central y Oriental. Este reto es, en efecto, de envergadura,
ya que se trata de contribuir a la integración del acervo
comunitario en países cuya estructura económica y social está
en muchos casos alejada de la de los países de la Unión.
1. Los ingresos para garantizar el
funcionamiento de la Comunidad se obtienen a través de:
1. Las exacciones CECA
La Comunidad Europea del Carbón y del Acero dispone desde su
creación (1952) del derecho a percibir una exacción sobre la
producción de carbón y de acero que constituyó el primer recurso
propio comunitario. Esta exacción la decide en exclusiva la Comisión
si no sobrepasa el 1% de la producción. Cuando el tipo es superior,
la Comisión debe obtener la autorización del Consejo, adoptada por
mayoría de dos tercios. Dado que el Tratado CECA expira en el 2002,
se están examinando en la actualidad diferentes opciones con objeto
de decidir el porvenir de este recurso.
2. Los recursos propios "tradicionales"
Se crearon por la Decisión de 1970 y se vienen percibiendo desde
entonces. Se trata de:
exacciones reguladoras agrícolas y
cotizaciones sobre la producción de azúcar: en 2000, ascendieron a
2.000 millones de euros aproximadamente (2,3% del presupuesto);
derechos de aduana percibidos en las
fronteras exteriores de la Comunidad: unos 11.000 millones de
euros en 2000 (12,4% del presupuesto).
3. Los nuevos recursos propios
a. Porcentaje sobre los ingresos por IVA
Este recurso, previsto por la
Decisión de 1970, ha tenido que esperar a la armonización de los
sistemas de IVA entre Estados miembros antes de poder ser aplicado
en 1979. Consiste en transferir a la Comunidad un porcentaje sobre
el IVA percibido por los Estados miembros. Fijado en principio en el
1% de la base imponible del IVA, el porcentaje se aumentó al 1,4% en
1984 para pasar de nuevo al 1% a partir de 1999. Desde 1988, se
aplica un tipo de nivelación a la base imponible: dicho tipo no
puede superar el 55% del PNB de un Estado. Este límite se redujo al
50% en 1999. El producto de los ingresos por IVA asciende en el año
2000 a unos 32.500 millones de euros (36,3% del presupuesto).
b. El impuesto sobre los PNB
nacionales y el límite máximo de los recursos propios
Creado mediante la Decisión de
1988, este "cuarto recurso propio" consiste en una exacción sobre el
PNB de los Estados miembros de un porcentaje que se fija en el marco
de cada presupuesto anual. Sólo se percibe si los demás recursos
propios son insuficientes para cubrir los gastos. En 2000, ascendió
a 43.200 millones de euros (48,3% del presupuesto).
Por otra parte, la Decisión de
1988 impone también al conjunto de los recursos propios un límite
máximo expresado en porcentaje del total de los PNB de los Estados
miembros: fijado al principio en el 1,15%, se incrementó al 1,2% en
1992 y al 1,27 en 1999. Por consiguiente, el "cuarto recurso propio"
no podrá superar la diferencia entre el porcentaje máximo del PNB
autorizado (1,27%) y los demás recursos propios. (el Consejo Europeo
de Berlín, celebrado el 24 y el 25 de marzo de 1999, se decidió no
modificar hasta 2006 el porcentaje del 1,27% del PNB. )
4. Empréstitos
Los Tratados CECA y Euratom conceden expresamente a la Comunidad la
posibilidad de contratar empréstitos. No ocurre así en el Tratado CE
pero se ha recurrido a su artículo 308 (235) y desde 1978 los
empréstitos han adquirido una magnitud considerable.
-Son gastos
obligatorios cerca del 45% del presupuesto
2. Distribución por sectores
(perspectivas financieras para el año 2000)
- Agricultura: 41.738 millones
de euros: 44,5%;
- Medidas estructurales: 32.678 millones de euros: 34,8%;
- Políticas internas: 6.031 millones de euros: 6,4%;
- Medidas externas: 4.627 millones de euros: 4,9%;
- Reservas: 906 millones de euros: 1,0%;
- Ayuda de preadhesión: 3.174 millones de euros: 3,4%.
3. Elaboración de perspectivas financieras
-En 1988 se alcanzó un
"Acuerdo Interinstitucional sobre la disciplina y la mejora del
procedimiento presupuestario" entre el Consejo, la Comisión y el
Parlamento Europeo, por iniciativa de éste. En este acuerdo, se
establecían perspectivas financieras quinquenales (1988-1992) para
cada gran categoría de gastos.
-Un nuevo acuerdo alcanzado en
1993 se basa en una previsión financiera a siete años. Estas
previsiones son en realidad compromisos vinculantes: las
instituciones se comprometen a respetarlas al igual que otros
límites máximos anuales y a no reducir los gastos no obligatorios
previstos mediante una modificación de los gastos obligatorios. Está
previsto un cierto margen de maniobra (0,04% del PNB comunitario
total) en caso de que se produzcan cambios sustanciales en el ámbito
económico.
-En el marco del Acuerdo
interinstitucional de 6 de mayo de 1999, se han adoptado nuevas
perspectivas financieras para el periodo 2000-2006 Los dos órganos
de la Autoridad presupuestaria podrán revisar, previo acuerdo entre
ambas partes, el límite máximo de las perspectivas financieras
dentro de unos márgenes muy precisos, exclusivamente en caso de que
surjan acontecimientos o nuevas necesidades de carácter
imprevisible.
Perspectivas
financieras 2000-2006
Créditos de compromiso (en millones de euros, precios de 2000)
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
1. Agricultura
41 738
43 656
44 778
44 646
43 615
42 768
42 493
2. Medidas
estructurales
32 678
32 076
31 474
30 882
30 180
30 180
29 746
3. Políticas
internas
6 031
6 143
6 255
6 366
6 478
6 590
6 712
4. Medidas externas
4 627
4 638
4 648
4 658
4 668
4 678
4 688
5. Administración
4 638
4 678
4 780
4 882
4 983
5 085
5 187
6. Reservas
906
906
656
406
406
406
406
7. Ayuda de
preadhesión
3 174
3 174
3 174
3 174
3 174
3 174
3 174
Créditos para
compromisos, en total
93 792
95 271
95 765
95 014
93 504
92 881
92 406
Créditos para
pagos, en total
91 322
92 860
96 037
96 714
93 684
91 898
91 347
Límite máximo de
los créditos de pago (en % del PNB)
1,13%
1,12%
1,18%
1,19%
1,16%
1,14%
1,13%
Margen para
imprevistos (en %)
0,14%
0,15%
0,09%
0,08%
0,11%
0,13%
0,14%
Límite máximo de
los recursos propios (en % del PNB)
Una ayuda única
por explotación a fin de favorecer una agricultura más orientada hacia el
mercado y sostenible
Una ayuda única por
explotación sustituirá a la mayoría de las primas otorgadas al amparo de
las organizaciones comunes de mercado. En consecuencia, la gran mayoría de
las ayudas directas de la UE no estarán ya vinculadas a la producción.
Normalmente, los agricultores recibirán esta ayuda única por explotación,
basada en un importe de referencia y en el período de referencia de 2000 a
2002.
Aquellos Estados miembros
que lo consideren necesario para reducir al mínimo el riesgo de abandono
de las tierras, podrán mantener vinculadas a la producción hasta el 25% de
las actuales ayudas por hectárea en el sector de los cultivos herbáceos.
Alternativamente, podrán mantenerse vinculado a la producción hasta el 40%
del suplemento por trigo duro.
En el sector del vacuno,
los Estados miembros pueden optar por:
conservar hasta el 100% de la actual prima por vaca
nodriza y el 40% de la prima por sacrificio, o
conservar hasta el 100% de la prima por sacrificio o
hasta el 75% de la prima especial por animales machos.
Las primas por oveja y cabra, con un máximo del 50%,
incluidas las primas complementarias abonadas en las zonas más
desfavorecidas, pueden mantenerse vinculadas a la producción.
La ayuda para el secado de los cereales y las
ayudas directas en las regiones ultraperiféricas y las islas del
Egeo podrán seguir vinculadas a la producción, si los Estados miembros así
lo desean.
Las ayudas al sector lácteo se incluirán en la
ayuda única por explotación a partir de 2008, una vez se haya llevado a
término la reforma de dicho sector. Los Estados miembros pueden introducir
el sistema antes, si así lo desean.
Se adoptarán medidas específicas adicionales respecto
de otros sectores, como los del arroz, el trigo duro, la fécula de patata
o los forrajes desecados (véase más adelante).
Para fomentar tipos específicos de producción agraria
que favorezcan la protección del medio ambiente, la calidad de los
productos y la comercialización, los Estados miembros podrán abonar a sus
agricultores pagos adicionales equivalentes al 10%, como máximo, de la
suma de los pagos únicos por explotación.
El nuevo sistema entrará en vigor en 2005. Si algún
Estado miembro precisa de un período transitorio por las condiciones
específicas de su agricultura, la ayuda única por explotación podrá entrar
en aplicación en 2007, a más tardar. Al objeto de hacer frente a
falseamientos inadmisibles de la competencia y garantizar que se cumplan
las obligaciones internacionales, la Comisión adoptará las medidas
necesarias a través del procedimiento de comité de gestión.
Potenciación de las normas sobre medio ambiente,
salubridad alimentaria, sanidad y bienestar animal
La plena concesión de la ayuda única por explotación y
otras ayudas directas estará vinculada al respeto de una serie de normas
legales en materia de medio ambiente, salubridad alimentaria, sanidad
animal y vegetal, y bienestar animal.
Un nuevo «Sistema de asesoramiento a las
explotaciones»
El sistema de asesoramiento a las explotaciones será
voluntario para los Estados miembros hasta 2006. A partir de 2007, los
Estados miembros estarán obligados a ofrecer dichos sistemas a sus
agricultores. La participación será voluntaria.
Potenciación del desarrollo rural
Los fondos de la UE destinados al desarrollo rural se
incrementarán considerablemente, y se ampliará su alcance introduciendo
nuevas medidas. Estos cambios entrarán en vigor en 2005. Los Estados
miembros y las regiones podrán decidir si desean incluir estas medidas en
sus programas de desarrollo rural.
De este modo, se atenderá mejor a las preocupaciones de
los agricultores por lo que se refiere a la calidad y salubridad de los
alimentos, y se les ayudará a adaptarse a la introducción de exigentes
normas basadas en la legislación de la UE, promoviendo, al mismo tiempo,
mejores niveles de bienestar animal. Son éstos objetivos fundamentales
para impulsar una agricultura sostenible y responder a las expectativas de
la sociedad europea en su conjunto, ocupan un lugar central dentro del
paquete de medidas de reforma de la PAC y ofrecen a los agricultores
nuevas posibilidades de ingresos (servicios agroambientales, promoción y
comercialización de productos de calidad).
Financiación
Reducción de las ayudas directas a las
explotaciones de mayor tamaño para impulsar el desarrollo rural
Al objeto de financiar las nuevas medias de desarrollo
rural, las ayudas directas otorgadas a las explotaciones de mayor tamaño
se reducirán ("modulación") del siguiente modo:
Ejercicio presupuestario
2005
2006
2007
2008 a 2013
Explotaciones con ayudas directas
anuales de hasta 5 000 €
0%
0%
0%
0%
Más de 5 000 €
3%
4%
5%
5%
Las regiones ultraperiféricas estarán exentas de la
modulación.
Una modulación del 5% proporcionará 1 200 millones
de euros anuales adicionales para el desarrollo rural.
En cuanto a la distribución de los fondos obtenidos
gracias a la modulación, un punto porcentual se destinará a los Estados
miembros en que se hayan obtenido dichos fondos. El importe
correspondiente a los demás puntos porcentuales se distribuirá entre los
Estados miembros conforme a criterios sobre:
superficie agraria,
empleo agrario,
PIB per cápita en términos de poder adquisitivo.
Como punto de partida, cada Estado miembro recibirá el
80%, como mínimo, de sus fondos de modulación (véase información más
detallada en la sección sobre el centeno).
Las reducciones de las ayudas directas no afectarán a
los nuevos Estados miembros hasta que dichas ayudas alcancen el nivel
normal en la UE.
Garantía de disciplina financiera
La fijación de un límite para el gasto de la PAC (subrúbrica
1a) en la Cumbre de Bruselas, en octubre de 2002, comporta la necesidad de
un mecanismo de disciplina financiera, que se introducirá a partir de
2007. Las ayudas directas serán objeto de ajuste siempre que las
previsiones indiquen que, en un determinado ejercicio presupuestario,
puedan sobrepasarse los fondos previstos en la subrúbrica 1a, con un
margen de seguridad de 300 millones de euros. El Consejo fijará el citado
ajuste basándose en una propuesta de la Comisión.
Estabilización de los mercados y mejora de las
organizaciones comunes de mercado
Sector de los cultivos herbáceos
Cereales
El actual precio de intervención de los cereales se
mantiene. La cuantía básica de las ayudas a los cultivos herbáceos seguirá
siendo de 63euros/t. La actual corrección estacional del precio de
intervención («incrementos mensuales») se reducirá en un 50%. Al objeto de
evitar que se sigan acumulando existencias, el centeno se excluirá del
sistema de intervención.
Proteaginosas
El actual suplemento destinado a las proteaginosas (9,5
euros/t) se mantendrá, convirtiéndose en una ayuda específica por
superficie de cultivo de 55,57 euros/ha., con sujeción a una nueva
superficie máxima garantizada, que se establece en 1,4 millones de
hectáreas.
Ayuda a los cultivos energéticos: crédito
carbono
La Comisión propone una ayuda de 45 euros por hectárea
de cultivos energéticos, con una superficie máxima de 1 500 000 hectáreas.
La ayuda sólo se otorgará en relación con superficies cuya producción sea
objeto de un contrato entre el agricultor y el sector transformador,
excepto si la transformación la realiza el propio agricultor en la
explotación. Transcurridos cinco años desde el inicio de la aplicación del
régimen de cultivos energéticos, la Comisión presentará al Consejo un
informe con las propuestas que considere oportunas.
Trigo duro
El suplemento por trigo duro otorgado en las zonas de
producción tradicionales se abonará con independencia de la producción.
Los Estados miembros pueden optar por mantener un 40% vinculado a la
producción.
Dicho suplemento será de 313 euros/ha en 2004, 291
euros en 2005 y 285 euros a partir de 2006, incluyéndose en la ayuda única
por explotación. La ayuda específica a otras regiones en las que el
cultivo de trigo duro está subvencionado, actualmente de 139,5 euros/ha,
irá disminuyendo progresivamente. Los recortes se efectuarán en el curso
de tres años, a partir de 2004.
Se introducirá una nueva prima para la mejora de la
calidad del trigo destinado a la producción de sémola y pasta.
Patata de fécula
La actual política prevé una ayuda directa a los
productores de patatas de fécula. Esta ayuda se fijó en 110,54 euros por
tonelada de fécula en la Agenda 2000. El 40% de este pago se incluirá en
la ayuda única por explotación, basándose en el historial de entregas a la
industria. El resto seguirá adoptando la forma de ayuda específica al
cultivo de patatas de fécula. Se mantiene el precio mínimo, así como la
restitución por producción de fécula.
Forrajes desecados
Las ayudas al sector de los forrajes desecados se
redistribuirán entre los agricultores y la industria de transformación. La
ayuda directa al agricultor se integrará en el sistema de ayuda única por
explotación, basándose en los antecedentes históricos de entregas a la
industria. Se aplicarán límites máximos nacionales, para atender a las
cantidades nacionales garantizadas actuales.
La ayuda a la transformación será de 33 euros/t en
2004/05.
Arroz
A fin de estabilizar los equilibrios de mercado, sobre
todo por el impacto de la iniciativa "Todo menos armas", la Comisión ha
decidido reducir el precio de intervención en un 50%, de una sola vez,
hasta los 150 euros/t, en coherencia con los precios de los mercados
mundiales.
La intervención se limitará a 50 000 toneladas anuales.
Al objeto de estabilizar los ingresos de los agricultores, la actual ayuda
directa se incrementará, pasando de 52 euros/t a 177 euros/t, lo que
equivale a la compensación total por cereales de las reformas de 1992 y de
la Agenda 2000. De ese importe, 102 euros/t se incluirán en la ayuda única
por explotación y se abonarán en función de los derechos históricos, con
el límite impuesto por la superficie máxima garantizada. Los restantes 75
euros/t, multiplicados por el rendimiento de 1995, según reforma,
constituirán una ayuda específica por cultivo. La superficie máxima
garantizada será la media de 1999-2001 o la actual superficie máxima
garantizada, según cuál sea menor.
El Consejo ha pedido a la Comisión, además, que abra
negociaciones en el marco de la OMC para modificar los derechos
consolidados aplicables al arroz en el comercio con los socios de la UE.
Frutos de cáscara
El actual sistema se sustituirá por un pago anual a
tanto alzado de 120,75 euros/ha, para 800 000 hectáreas, divididas en
superficies fijas garantizadas nacionales para las almendras, avellanas,
nueces, pistachos y algarrobas. Los Estados miembros podrán utilizar sus
cantidades garantizadas de forma flexible. A esta ayuda pueden añadir los
Estados miembros hasta un máximo anual suplementario de 120,75 euros/ha.
Sector lácteo
A fin de ofrecer a los agricultores del sector lácteo
una perspectiva estable, el Consejo ha decidido prorrogar un sistema de
cuotas lácteas reformado hasta la campaña de 2014/15.
El Consejo ha decidido la aplicación de recortes
asimétricos en el sector lácteo. El precio de intervención para la
mantequilla se reducirá un 25% (-7% en 2004, 2005 y 2006, y -4% en 2007),
lo que supone un recorte adicional de un 10% frente a la Agenda 2000. En
el caso de la leche en polvo desnatada, los precios se reducen en un 15%
(en tramos anuales de un 5%, de 2004 a 2006), conforme a lo acordado en la
Agenda 2000.
Las compras de mantequilla en intervención se
suspenderán a partir del límite de 70 000 toneladas en 2004, cantidad que
irá decreciendo hasta situarse en las 30 000 toneladas en 2007. A partir
de este límite, las compras podrán efectuarse mediante licitación. Se
eliminará el precio objetivo para la leche.
La compensación queda fijada en los siguientes
importes: 11,81 euros/t en 2004, 23,65 euros/t en 2005 y 35,5 euros/t a
partir de 2006.
La ayuda única por explotación sólo se otorgará al
sector lácteo una vez que la reforma se haya llevado a término, salvo si
los Estados miembros deciden adelantar su introducción.
El Consejo aprobó un incremento de las cuotas lácteas
para Grecia (+120 000 t) y una exención temporal para las Azores por lo
que atañe a la aplicación de la cuota: 73 000 t en 2003/2004, 61 500 t en
2004/2005 y 50 000 t a partir de 2005/2006.
Reforma de los sectores del aceite de oliva, el
tabaco y el algodón
En otoño de 2003, la Comisión presentará una
comunicación sobre la reforma de los sectores del aceite de oliva, el
tabaco y el algodón, a la que seguirán propuestas de legislación. Las
propuestas de la Comisión ofrecerán a estos sectores perspectivas a largo
plazo en consonancia con el marco financiero. Las propuestas de reformas
para estos sectores se basarán en los objetivos y planteamientos del
presente conjunto de medidas de reforma.
La
política agraria común y el presupuesto de la Unión
Europea. Joaquín Pi Anguita. Última actualización julio de
2004.